El CNG y el LNG tienen características distintas: el CNG utiliza remolques de cilindros a alta presión para su transporte, con baja inversión y despliegue rápido. Actúa como una extensión de los gasoductos, proporcionando fuentes de gas económicas a localidades remotas, puntos industriales dispersos y vehículos urbanos (taxis, autobuses), lo que lo hace adecuado para transporte a corta distancia. El LNG, mediante licuefacción criogénica, reduce significativamente su volumen y alcanza una densidad energética extremadamente alta. Esto lo hace muy económico para el transporte terrestre a larga distancia (500 km), el transporte marítimo y el comercio internacional. Al mismo tiempo, el LNG facilita el almacenamiento a gran escala, convirtiéndolo en una reserva estratégica ideal y en una fuente de regulación de picos urbanos. Además, proporciona energía limpia estable y eficiente para camiones pesados, barcos y zonas sin redes de gasoductos. Para atender diversas necesidades de uso, la empresa ha desarrollado equipos integrados montados sobre skid y sobre vehículo para satisfacer diversos escenarios (recuperación de gas disperso, regulación de picos urbanos, producción de prueba, etc.).